Valparaiso-Viña del mar.”De tanto andar y andar salen los libros”Pablo Neruda.


Tomamos EL Tur Bus de Santiago a Valparaiso.Increible por que estos buses tienen wifi, así que pude gestionar reservas y ponerme al día en un trayecto de unos 120Km. (1,5h aprox.-5000 pesos chilenos i/v) que separa ambas ciudades.
Llegar a Valparaiso es como entrar en otro mundo diferente al de la gran Santiago, El viento marino, llamarlo brisa sería un despropósito teniendo en consideración que perdí la voz el primer día, hacía que la ciudad oliera diferente a cualquier urbe.

Buses de Valparaiso

Buses de Valparaiso

Calle Valparaiso

Calle Valparaiso

El asunto del alojamiento salió bien, nos alojamos en la Guest house “Acuarela” un sitio encantador donde nos trataron como en casa.
Al llegar decidimos ir a dar un paseo por aquella preciosa ciudad y comer en el “Cinzano” de todos conocido y por todos recomendado, pero no fue posible, así que nos encaminamos al de enfrente para degustar el rico “caldillo de congrio” picante y marino sabia a Pacifico.
Pasear por las calles de una ciudad con tanto encanto como esta en pleno periodo electoral, donde Frei y Piñera se la disputaban y se veía venir, en la primera vuelta, no tiene poco de curioso. A falta de dinero surge el ingenio. Ni pegatinas ni camisetas ni pen drive con motivos partidistas, la cuestión se reducía exclusivamente a un puñado de muchachos/as que enarbolaban las banderas de sus candidatos cuan poseídos en el mismo momento en que los semáforos cambiaban del rojo al verde,en los pasos de peatones, lanzándose enloquecidos a la caza del electoral

Enardecida campaña electoral

Enardecida campaña electoral

Otra modalidad, consistía en reunir a algunas de las glorias locales de la canción en torno al candidato que apoyaban y lanzarlos a improvisados escenarios en una autentica pelea de decibelios con sus contrincantes no más lejanos de media cuadra.

Campaña electoral bus

Campaña electoral bus

Después de la observación nos entregamos a la contemplación. Subir por los cerros de Valparaiso en sus bellísimos ascensores de hierro del siglo XIX es una preciosa experiencia, pero lo es aun más si cabe cuando subes hasta arriba y contemplas las hermosísimas vistas del profundo Pacifico en el que parecen fueran a caer los cerros desparramados.

bajada elevador

bajada elevador

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subida elevador

subida elevador

Vistas valparaiso

Vistas valparaiso

La cena fue otra historia, caña total, encontré por casualidad un colmado regentado por unos abuelitos que amasaban y horneaban unas riquísimas empanadas de queso con “pino” a lo que fueron añadiendo a mi bolsa todo lo que se les ocurría que podría servir de cena. Vendían huevos duros de sus propias gallinas y un deliciosísimo pastel de manzana del que tantas veces me he vuelto a acordar.
Volvimos a acuarela de cena y charla con Iván y Valeria. Mañana sería otro día.
Y lo fue. Todo fue desayunar y encaminarnos a la casa de Pablo Neruda una maravillosa y extraña edificación en la que estaba terminantemente “prohibido” fotografiar los muebles, pero si algo me ha enseñado tantos años en los estrados, es que si para algo están las normas es para saltárselas y fue un imponderable.

Comedor de la casa de Neruda

Comedor de la casa de Neruda

Mapas cubren las paredes de un  pasillo

Mapas cubren las paredes de un pasillo

Las estancias, el ambiente, la extraña y ecléctica decoración hacía que te entraran ganas de quedarte a vivir allí.La última planta de la casa disfruta de una de las más bellas vistas de Valpo, como le llaman los autóctonos y de donde no me extraña, a pesar de ser un viajero empedernido a Neruda le costara trabajo salir.

Salón en el que Neruda acumulaba sus objetos preferidos

Salón en el que Neruda acumulaba sus objetos preferidos

Curioso "ojo de buey" a modo de ventana en la bajada de la escalera

Curioso \”ojo de buey\” a modo de ventana en la bajada de la escalera

De su legado extraigo una frase con la que me sentí profundamente entendida, “de tanto andar y andar salen los libros”

Precioso rincón de la casa

Precioso rincón de la casa

De ahí al mundano J.Cruz. ¿Qué es J.Cruz? juzgar por vosotros mismos.

Callejón en donde se ubica el comedor social J.Cruz

Callejón en donde se ubica el comedor social J.Cruz

J. Cruz

J. Cruz

En mi loca inquietud por conocer donde comen los ciudadanos que me acogen, le pregunte a uno de ellos y me contó que no me podía ir de allí sin probar la “chorrillana” y así fue.
La chorrillana hay que probarla en J.Cruz, por que hace más el ambiente de tugurio portuario que lo riquísimo del plato, que también. Papas con carne, cebolla y huevo una bomba calórica acompañada de un Merlot de la zona, que de alguna forma había que bajar.

Chorrillana

Chorrillana

Andaba en la digestión de la chorrillana cuando decidí coger un bus y acercarme a Viña del Mar, para mí auténticamente decepcionante. Así que después de pasear por “La Quinta Vergara” nos encaminamos hacia el auditorio que alberga el famoso festival de la canción “Viña del mar”una visita baldía.

La Quinta Vergara

La Quinta Vergara

Auditorio de Viña del mar

Auditorio de Viña del mar

Había que buscar diversión y decidí colarme en un club privado donde un decadentisimo pianista dirigia a un coro de presuntas angelitas adolescentes que cantaban en una extraña e ininteligible lengua para mí.La madre de una de las componentes observaba aquello, que no era otra cosa que un ensayo general y me lancé a preguntarle muy segura y muy venida arriba, si las criaturas cantaban en “Quechua” a lo que me respondió que no, que cantaban en japonés…Tocó a retirada, pero antes decidí penetrar por los recovecos de aquel club en el que te daba la sensación que te ibas a topar de un momento a otro con Phileas Fox, hasta que me descubrieron y me invitaron a salir de las estancias privadas, aunque ya era demasiado tarde por que las había recorrido todas.
Otro bus y a encaminarse al casino de Viña, al borde del mar, rodeado de putas y pedigüeñas, sin duda en otro tiempo cultivadas damas, desplumadas en el Black Jack y tras sortearlas entrar a esa especie de pseudo escenario de Matrix en el que si no jugabas, te dejaban contemplar el panorama desde unas balaustradas de vidrio de la parte de arriba, donde se observaba como la gente perdía más que ganaba y les abandonaba la noción del tiempo. Me impresionó que los casinos tuvieran guardería, cosas del ludo. ¿Será que alguna Mamá aparca al niño a media tarde y sisa de la merienda…?
De vuelta a Valparaiso volvimos a pasear a la mañana siguiente sus cerros a fotografiar escenas bastante curiosas de performances de artistas locales y arte callejero.

Performance en las calles de Valparaiso, lo curioso es que luego te invitaban a chorizo a la brasa con pan...cosas del arte contemporaneo...

Performance en las calles de Valparaiso, lo curioso es que luego te invitaban a chorizo a la brasa con pan…cosas del arte contemporaneo…

Mucha bohemia.

Artistas del grafiti

Artistas del grafiti

Curioso lienzo en una improvisada pared...

Curioso lienzo en una improvisada pared…

En fin, de tanto andar y andar, se hacen los libros.

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2 pensamientos en “Valparaiso-Viña del mar.”De tanto andar y andar salen los libros”Pablo Neruda.

  1. Hola muy linda la nota y bellas las fotos. Fui a la casa de Neruda hace 4 años una visita inolvidable.(era el poeta del pez)
    El año pasado visite la casa museo isla de las golondrinas del poeta Carlos Martian hermosa su coleccion de botellas(poeta de las golondrinas)
    saludos desde Uruguay
    Rom y Laura

  2. Pingback: en zona roja « mqh2

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